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La virginidad ya no está de moda: cómo hablar con tu hija (e hijo) sobre sexualidad, libre de tabús

La virginidad ya no está de moda: cómo hablar con tu hija (e hijo) sobre sexualidad, libre de tabús

La sexualidad es un tema clave en la educación de los hijos, pero también, el temor de muchos padres por no saber cómo abordarlo. Si bien la educación es cuestión de cada familia, hay algo que sí podemos decir: la virginidad ya no está de moda, estas son algunas claves para hablar con tu hija (e hijo) sobre sexualidad, libre de tabús.

Hablaré por mí cuando digo que sobre sexualidad no aprendí precisamente de mis padres. Mi familia es abierta en ese tema y siempre hacen chistes y bromean al respecto, pero de eso a haber recibido “la charla”, es muy distinto. La escuela me dio una parte y mi investigación el resto, y creo que no estoy muy alejada de muchos millennials.

Si a eso le sumamos que gran parte de mi vida la viví en el marco de lo “tradicional”, donde una mujer debía “darse a respetar” y la virginidad estaba sobrevalorada, entenderán que es una receta para el desastre y algo que me costó desaprender. Y es que a veces confundimos valores con inhibir la sexualidad.

¿Por qué la virginidad ya no está de moda?

Hablar de que la virginidad no está de moda, hace referencia a que el término debe dejar de usarse, pues en realidad, la virginidad no existe. Esta es una idea que muchos ginecólogos, sexólogos y médicos subrayan, pues lejos de ayudar a una sexualidad sana, provoca que se vea rodeada de tabúes.

Virginidad, pureza, castidad, inocencia, son términos usados para referirse a alguien que no ha tenido relaciones sexuales, generalmente, del tipo vaginal, pues, aunque aplica para ambos sexos, no podemos negar que hay mayor presión hacia el hecho de que la mujer conserve este “estado puro” lo más posible.

Esto, de acuerdo a Planned Parenthood, ha llevado a muchos jóvenes a comenzar su vida sexual con otras prácticas sexuales, como el sexo oral o anal, considerándose aún vírgenes. El problema no es su elección, sino que pueden creer que estas prácticas no son de riesgo, cuando también pueden llevar a Enfermedades de Transmisión Sexual.  

El conflicto principal con la virginidad, es que trae consigo muchos prejuicios. De ahí que algunos jóvenes se cuestionen si sus padres o novios pueden darse cuenta de que ya no son vírgenes y, en casos más extremos, ser los padres quienes someten a sus hijas a pruebas para descubrir si aún lo son, poniendo la sexualidad como algo prohibido, malo o “sucio”.

De hecho, la ONU Derechos HumanosONU Mujeres y la Organización Mundial de la Salud, se han pronunciado para pedir acabar con las pruebas de virginidadexámenes ginecológicos que son realizados bajo la idea de que pueden determinar si una niña o mujer ha tenido relaciones sexuales, en innumerables ocasiones, contra su voluntad.

Esto no sólo es falso, pues no existen pruebas de que los métodos utilizados (inspección del himen o del tamaño de la abertura insertando 2 dedos en la vagina), puedan determinar si una chica ha tenido o no relaciones sexuales vaginales. Incluso, tener o no himen “intacto”, no determina si eres o no sexualmente activa.

Además, estas prácticas son invasivas, violentas, dolorosas, humillantes y traumáticas para quienes son sometidas a ellas.

Y la mayoría de las veces se basan en el valor que se da a la virginidad, como prueba de virtud, honor y valor social, capaz de determinar si eres apta para el matrimonio o incluso un empleo. Algo que, definitivamente, es una discriminación de género.

¿Cuál es el término correcto para la “virginidad”?

Dado que la virginidad no es un término médico ni científico, sino social, cultura y religioso, según explica la OMS, es importante dejarlo de lado y comenzar a hablar de inicio de la vida sexual, porque en realidad es eso lo que queremos decir, pero también, quitarle el peso social, cultural y el estereotipo que supone.

Los Centros Jóvenes de Atención a la Sexualidad, explican que esto incluye todos los encuentros eróticos, pues van más allá de una penetración del pene a la vagina, incluyendo también la masturbación, sexo oral y anal, masajes, el llamado “faje”.

Esto no sólo nos permite abrir el panorama de la educación sexual hacia una protección frente a cualquier práctica para prevenir no sólo los embarazos no deseados, sino las ETS, al mismo tiempo, abre la conversación y permite la inclusión de encuentros entre personas del mismo sexo o parejas trans.

¿Cómo hablar con tus hijos sobre sexualidad?

El punto número uno, es hablar de sexualidad desde la equidad, dejando clara la importancia del consentimiento hacia ambos lados. Esto significa, respetar en todo momento del encuentro la decisión de tu pareja sobre si continuar o parar.

Asimismo, es necesario que entiendan que cuidarse para prevenir embarazos o enfermedades, no recae en la mujer, sino en ambas partes, lo mismo que la responsabilidad frente a las consecuencias.

Por otro lado, es clave no etiquetar la sexualidad y el sexo, como un tema prohibido o que no se habla con apertura. La Oficina de Prevención de Enfermedades y Promoción de la Salud de Estados Unidos, señala que se debe hablar de sexo temprano y a menudo, siempre adaptándote a su edad.

Puedes empezar por nombrar los genitales por su nombre, prepararte para sus preguntas y siempre escuchar a tu hija/o, sin importar si estés o no de acuerdo con sus opiniones. Es importante abrir la conversación y el canal de comunicación con confianza.

Ten en cuenta que tienes una gran influencia en las decisiones de tu hija/o sobre el sexo, por lo tanto, eres clave para que viva su sexualidad de forma sana e informada.

9 consejos para hablar con tus hijos sobre sexualidad libre de tabúes

Pensar en lo que te hubiera gustado que tus padres te hubieran dicho, es el primer paso, pero también recordar que no todo se centra en la heterosexualidad ni el género femenino y masculino, es algo sobre lo que debemos aprender y hablar de forma abierta. Finalmente, los especialistas recomiendan:

  • Informa a tus hijos sobre el embarazo y las enfermedades de transmisión sexual, explicando que tanto hombres como mujeres deben cuidarse.
  • Platícales sobre los diferentes métodos anticonceptivos y cómo se usan, incluyendo los anticonceptivos de emergencia.
  • Si no conoces la respuesta a alguna pregunta, ofréceles la opción de buscarla o acercarse con un especialista.
  • Evita intentar desalentar a tus hijos sobre su vida sexual, pero también, explícales que, si bien la curiosidad es natural, no deben sentirse presionados para iniciar su vida sexual.
  • Menciona la importancia de amar su cuerpo, aunque no parezca tener relación, la vida sexual da pie al nacimiento de inseguridades. Platica sobre lo que es normal y qué no en relación a sus órganos sexuales.
  • Tu hija e hijo deben saber que el momento ideal para tener relaciones sexuales, es cuando así lo decidan, se sientan preparados, informados y dispuestos a asumir las consecuencias y actuar al respecto.
  • Explícales, que no existe tal cosa como “la prueba de amor” y se debe respetar la decisión de la pareja, sin importar qué tan “avanzados” estén. El sexo no es una obligación; habla sobre el concepto de violación, entendido como toda forma de sexo forzado, sin importar si es tu novio o cita, o si hay alcohol de por medio.
  • En cuanto a sus preferencias sexuales, debe saber que es natural, y su derecho, querer explorar la atracción sexual, y que esto puede cambiar a lo largo del tiempo. Tiene derecho a elegir a su pareja con base en sus sentimientos y atracción, sin etiquetas.
  • Si tu hijo/a se acerca a platicarte sobre su vida sexual, no juzgues, es importante mantener la conversación, para permitir que te comparta no sólo sus sentimientos, también inquietudes.

Definitivamente, hablar sobre sexualidad no es fácil. Sin embargo, el primer paso es dejar atrás los estigmas y tabúes, de esta forma, será más sencillo que los jóvenes tengan una sexualidad saludable. Ahora ya lo sabes, la virginidad ya no está de moda, es momento de cambiar la conversación.

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