Prepara esta pomada de ajo y limón para reducir las várices en un mes
La mayoría de las mujeres de mi familia sufrimos de una pésima circulación y, por lo mismo, casi todas hemos tenido várices en las piernas. Recuerdo que mi primer várice me apareció en la universidad, era una venita morada diminuta, pero con el paso de los años, no solo se hizo más grande, sino que mis piernas se llenaron de várices de todos los tamaños posibles. Lo anterior me generaba tanto complejo, que opté por tirar faldas, vestidos y cualquier prenda...